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domingo, 9 de abril de 2017

Vida?


Si me preguntan qué es la vida, solo podría asegurar qué no lo es.
El desatino, la vaguedad de las certezas, la muerte de cada día. No es vida trabajar tan duro, ni sobrevivir solo un poco en cada jornada, habiendo dejado en la ruta, los restos que se desgranan.
No es vida, intentar corresponder a las expectativas que el mundo tiene sobre nosotros, no es vida permanecer a un lado del camino, viendo a otros cumplirlas.
No es vida ver vidas ajenas desarrollarse sin límites para luego mirar adentro y ver este estado de latencia inmundo, crónico y oscuro.
La soledad interna es mucho más desgarrante que estar solo por ausencias.
El mutismo de la casa, desordenada y sucia, que perdió las ganas de ser mi cueva. Este domingo gris que no me respeta. Eso no es vida.
Imaginar viajes que quedan atrapados en la telaraña de la utopía, mientras los años se cargan en mi espalda hundiendo sus uñas tan profundo… eso tampoco es vida.
Sostener la cabeza a duras penas, sobre las arenas hambrientas, no es vivir.
Una existencia que no es vida, no se atesora, no parece valer más que un par de monedas, por el tozudo esfuerzo y nada más. No hay premio por apenas respirar. El mundo solo ensalza a los que llegan a la orilla, a los que viven de verdad.
No me preguntes a mí de qué se trata la vida, porque sé más sobre la muerte.
Esa perra que me sigue fiel, esperándome con paciencia negra.
Yo sé lo que es morir. Yo conozco ese instante en que te despojas de toda circunstancia y al fin te sientes limpio, libre, liviano… y sé que no hay pena ni dolor en sus brazos. Que su silencio no tiene lamentos. Que su calidez disipa el temor al frío de la nada.
Yo he sentido esa paz. Y no se parece a la vida.
                                                                                                                             Estrella


jueves, 30 de marzo de 2017

Mi cisne blanco



Los atardeceres a veces se muestran fabulosos, con golpes de fuego y turquesa. A veces son claros y no abandonan al sol hasta el último instante. Sin embargo, los últimos han resuelto mostrar sus mejores grises y ocultar la luz sin piedad.
Gloria y derrota son lo mismo si no estás
Pero escapás de mí ahogándote en alcohol.
Una piedra hoy rompió mi honor, cerró una cruel tijera
Y lloré gritando sin saber si ese sabor era mi sangre o…
¡O si era mi vergüenza
Ahogándose en el barro!

miércoles, 29 de marzo de 2017

Amor voraz



Elena se había derrumbado, encarnándose en su habitación, donde el color oliva chorreaba por las paredes, los sillones y las viejas cortinas. Era un reino verde, opaco, con algunos chillidos que lanzaba el terciopelo rojo.
La casa había sido refugio de decenas de ancestros “Errantes”,  rezumaba  tragedia por sus rincones.

domingo, 6 de noviembre de 2016

FURIA DE MUJER EN MAYÚSCULAS

                    

HOY TENGO GANAS DE SACAR LA ROPA DOBLADA Y GUARDADA DESDE HACE TANTO TIEMPO… SACARLA AL SOL O TAL VEZ  A LA LLUVIA FRESCA DE ESTA PRIMAVERA.
HOY PUEDO VER  EN LOS OJOS DE CADA UNA LA NIÑEZ QUE DESORIENTA, EL TEMPRANO ACOGIMIENTO A LOS ROLES OTORGADOS POR LA ESPECIE, POR LA HISTORIA, POR ALGÚN HOMBRE DESVELADO POR EL LLANTO DE UN BEBE.... QUIEN PUEDE SABERLO.

EL GUERRERO JAMAS VENCIDO



Cada día, despertaba antes del amanecer. Sus ojos, muy abiertos, miraban en la penumbra, sin ver.

Imaginaba que las cosas salían bien. Tendría un buen trabajo, las cosas necesarias para vivir. Tendría un lugar pequeño, pero propio. Un lugar en esta Tierra… no era mucho pedir.

MUERTES DEL PEDEMONTE



La sed


Amaneció, con uno de esos soles que prometen sed. Apenas si había rocío. Se desperezó y se alistó para moverse. Tendría que buscar agua y además… cazar algo para comer. Había fallado varias veces en estos días y el hambre se había vuelto dolorosa compañía. Los demás se habían ido hacía semanas, prefirió seguir solo, pero no era fácil. Su madre la había advertido que si se separaba no tendría demasiadas oportunidades.

UN CAFE DULCE PARA JUAN




-Se terminó el azúcar.-  En el silencio de la mañana la frase quedó rondando en la cocina.
Arrastró las pantuflas hasta la habitación, donde el gato todavía dormía. Despacio, comenzó a recoger la ropa que había dejado en el respaldo de la silla. Se miró en el espejo, no había nada en los ojos. El pelo revuelto, la barba de cinco días.
Se vistió sin apuro, como autómata, con cuidado de no olvidar algún detalle.
El pantalón con seis bolsillos fue cargado por completo. La chaqueta cruzada con ocho botones flojos, cubriendo la piel de pergamino.

LOS PASILLOS DE LA VIDA



−Voy de salida.

−El pase –preguntó la desagradable mujer. Sus gestos eran ásperos y olía a cigarrillo, mezclado con algún talco barato.

Le extendía el cartón y garabateó algo. No me miraba, creo que jamás me miró.

−Chau.

−Chau.

Salí del hospital, después de 24 horas. Me dolía todo, el cuerpo y el alma. Los días en el Central, se me hacían cada vez más largos.

Vestido de seda azul







Andrea se despertó al medio día, con la noche anterior todavía pegada en su pelo negro. Se duchó despacio con la clara intención de borrar a Sergio, para que su perfume la dejara en paz. El jabón se deslizaba por sus rincones, el recuerdo de su boca le molestaba, pero allí estaba, como una mosca yendo y viniendo alrededor de su mente.

Casi no secó su piel, el calor se encargaría, la ciudad ardía afuera y pretendía entrar por la ventana. Se tiró en el sillón, la TV ronroneaba noticias sin fundamento, el canal de animales estaba feroz, voraz, como ella cuando se preparaba para salir.

El refrigerador no tenía más que restos incomibles y un par de latas, la cerveza le cayó por dentro apagando cualquier llama que hubiera quedado. Necesitaba algo más que recuerdos en su estómago vacío.

Se paró frente al ropero y observó, eligiendo con cuidado el arma que usaría. El espejo era clave. Se probó veinte prendas, combinadas hasta que un vestido cayó sobre su piel y supo que ése era. Azul, de seda, muy suave. Nada de usar ropa interior, era día de cacería. Hizo que sus ojos verdes se encendieran casi tanto como su boca roja, tan roja que no daba lugar para nada más, tendrían que mirarla.

jueves, 27 de noviembre de 2014



MUJER MADURA